Rubén Blades colecciona cómics y ahora hizo uno de salsa
Rubén Blades lleva décadas coleccionando cómics y este año decidió participar en la creación de uno: SUPERMAMBO, el primer cómic de salsa del mundo.
Cuando me enteré de que Rubén Blades tiene una de las colecciones de cómics más importantes del mundo, me dio por buscar las aficiones de otros famosos y encontré que Tom Hanks colecciona máquinas de escribir, Mike Tyson cría palomas y Jack White dedica una parte importante de su tiempo a tapizar sofás. Volvamos ahora a los cómics de Rubén Blades.
El año pasado se puso en venta una parte de su colección. Un señor llamado Vincent Zurzolo, cofundador de la empresa que realizaba la venta, la presentaba diciendo que había conocido a Blades en convenciones de cómics y que a pesar de haberlo visto por más de veinte años en ese circuito, no tenía idea de su fama en la música. Él simplemente lo identificaba como «Ruben the Collector».
A Ruben «the Cantante» con seguridad eso le habría parecido más que bien. Después de escucharlo contar historias con mucha gracia en sus conciertos, no se me hace raro pensar que la razón para querer mantenerse en el anonimato —además del placer que debe representar pasar inadvertido para alguien como él— sea una estrategia para evitar subidas absurdas de precio en los artículos que se proponga comprar.
Hasta a mí, que jamás he tenido un mínimo interés en los cómics, la colección me parece un tesoro. Entre lo que estaba en venta había una copia de Detective Comics #27 de marzo de 1939: la primera aparición de Batman; otra de Sensation Comics #1, la primera portada de Wonder Woman —que el señor Vincent Zurzolo calificaba en el catálogo como «un momento definitorio de la cultura popular»—; y una de Captain America Comics #3, la primera historia de cómic publicada por Stan Lee.

En ese mismo catálogo, el cantante explicó que aunque le daba tristeza desprenderse de la colección, había llegado el momento de soltarla. Su esperanza era que otros la cuidaran y mantuvieran viva la alegría de coleccionar.
Blades, cuenta que los paquines —así llamaban en Panamá a los cómics— fueron su primera escuela narrativa y que con ellos aprendió a contar historias con precisión, a cortar lo que sobraba y a ir directo al punto.
Así las cosas, pues que Dios bendiga a los paquines, porque gracias a ellos, yo tengo a El Cantante, a Pedro Navaja y a Amor y Control. Cada quien con su cada cual.
SUPERMAMBO, el primer cómic de salsa del mundo

En 1974, Rubén Blades se mudó a los Estados Unidos y después de unos días en Miami, viajó a Nueva York y empezó a trabajar en la oficina de correspondencia de Fania Records. Había llamado para pedir trabajo como compositor y como le dijeron que no había, se ofreció para hacer cualquier cosa que estuviera vacante.
La Nueva York a la que llegó, era ya la capital mundial de la salsa. Desde los años cuarenta, los puertorriqueños se habían instalado en lugares como el Sur de El Bronx y el este de Harlem, convirtiendo a la gran manzana en el lugar de residencia de la mayor comunidad boricua por fuera de la isla. Willie Colón era exactamente eso: un nativo de El Bronx, de familia puertorriqueña.
En ese ambiente, Blades siguió escribiendo canciones y, ahora me entero, que también coleccionando cómics.
En enero de este año y junto al productor y vibrafonista Felipe Fournier, el cantante y productor Jeremy Bosch, y el director creativo y productor Edgardo Miranda-Rodríguez; Blades presentó SUPERMAMBO, el primer cómic de salsa del mundo. Confirmo una vez más, que nada de lo que uno hace en la vida es en vano.
SUPERMAMBO es un superhéroe que habita en el Sur del Bronx, no usa su fuerza para pelear sino para curar y su poder está en la música y el arte. Es un tendero buena onda, como muchos de los que hoy atienden las bodegas o tiendas de los barrios en Nueva York y que funcionan como pequeños mercados, lugares de reunión y hasta restaurantes.
Las canciones de SUPERMAMBO empezaron a revelarse desde marzo pasado y ya se pueden escuchar tres cortes y dos fragmentos de narración de la historia, en la voz de Rubén Blades.
El álbum completo y el cómic bilingüe en formato físico, se lanzarán en verano. Si me leen en Nueva York, el 7 de agosto habrá firma de cómics y un listening party en Forbidden Planet, una librería especializada en Union Square, en Manhattan; y el 8 de agosto, habrá concierto en el Teatro Pregones, de El Bronx, el barrio del superhéroe.
Aunque soy lo más ajeno al mundo del cómic, no entiendo el sistema de calificación de calidad de una historieta y nunca he intercambiado una figurita, quisiera que SUPERMAMBO se escuchara en todas las convenciones que realiza esta industria por todo el país.
El mejor sello de calidad que se me ocurriría darle a este público, es que el proyecto cuenta con el respaldo y garantía de uno de los grandes: «Ruben the Collector». Habrá más de un sorprendido cuando se enteren de que el señor tambien canta.
SUPERMAMBO, aquí se los dejo.



Tremendo!
Vea… buen dato 🙂